top of page

Encuentro de Educación Judía en Río de Janeiro: cuando los valores se viven, la red se fortalece.

  • Writer: Barbara Lich
    Barbara Lich
  • Apr 16
  • 2 min read


Entre el 21 y el 23 de marzo se llevó a cabo en Río de Janeiro un Encuentro de Educación Judía organizado por KKL Brasil, la Agencia Judía para Israel, el Instituto Golden Tree y UnitEd. En ese espacio, directores miembros de la Red Kidmá compartieron con los participantes la identidad, el propósito y el impacto de nuestra red en la vida profesional y personal de quienes lideran instituciones educativas judías en América Latina.


La presentación no fue solo una descripción de lo que hacemos. Fue, en sí misma, una expresión de lo que somos.


Como eje de la propuesta, se recuperó una de las experiencias centrales del último encuentro en Israel: "From values to valuing – De los valores a la valorización", un espacio pedagógico que coloca los valores en el corazón de la educación judía. Una experiencia que nació, precisamente, del espíritu que anima a Kidmá: la convicción de que el Limmud —el aprendizaje— es más poderoso cuando ocurre entre pares, en diálogo honesto, con apertura genuina al otro.


La reflexión compartida fue clara: los valores no son declaraciones de intención. Son herramientas vivas. Dan sentido a lo que hacemos, orientan nuestras decisiones y nos ayudan a responder las preguntas que más importan: ¿qué enseñamos?, ¿cómo lo enseñamos?, ¿y para quién? En esa pregunta por el "para quién" resuena el Kavod —el respeto y la dignidad— que Kidmá coloca como fundamento de toda práctica educativa.

Se subrayó también algo que quienes trabajamos en educación sabemos bien: los alumnos no aprenden valores desde el discurso, sino desde la experiencia.


A través de vivencias significativas, proyectos educativos, encuentros culturales y comunitarios, y espacios genuinos de reflexión compartida, los valores se encarnan y se transmiten. Es el Lev —el corazón— en acción: la dimensión afectiva y vincular que hace que la educación judía llegue a transformar, y no solo a informar.


La Chochma —la sabiduría práctica— también estuvo presente: en la capacidad de los directores de llevar conceptos pedagógicos profundos a un lenguaje accesible y movilizador para colegas de otras redes e instituciones. Y en el fondo de todo, la Acharayut —la responsabilidad compartida— que nos recuerda que el fortalecimiento de cada escuela es, al mismo tiempo, el fortalecimiento de toda la comunidad judía latinoamericana.


La frase que quedó resonando lo sintetizó mejor que cualquier definición: "El valor no es aquello que decimos, sino aquello que vivimos y ayudamos a construir juntos."

 
 
 

Comments


bottom of page